Mundo ficciónIniciar sesiónApolo
Bajé del Audi con vidrios blindados, mientras dos de mis hombres seguían mis pasos. El coche donde viajaba Pietro se detuvo justo detrás. Esperamos que el resto de los refuerzos bajaran y nos precipitamos hacia la entrada de la finca de Bruna, ella era una mujer precavida, pero esa tarde habían redoblado la seguridad. Entonces no me quedaba más que concluir que lo que decía Massimo era cierto, estaban uniendo fuerzas para controlarlo todo







