JOHN FOSTER
—No puedo permitir que estés arruinando tu vida —dijo mi madre entrando como un vendaval mientras me acomodaba la corbata.
—John, esa mujer solo es una oportunista. Solo quiere estar contigo por tu dinero. ¿No te das cuenta? —segundó mi padre.
—¿Ahora entienden por qué no los invité? —pregunté divertido, volteando hacia ellos—. Si no salen de aquí por iniciativa propia entonces tendré que llamar a seguridad.
—¿Serías capaz de sacarnos de esa manera a nosotros, tus padres? —inqu