Mirar a Lily me revolvía el estómago. Estaba ansiosa por responder emocionadamente a todas mis preguntas. La odiaba con toda mi puta alma. Había matado a mis padres porque fueron lo suficientemente valientes como para denunciar a su padre por todas las cosas horribles que había hecho.
Su padre era el cabrón que jugaba a dos bandas, y mis padres sufrieron por negarse a ser cómplices de ello. Antonio Russo era su nombre. Nero me había contado todo sobre él. No era un buen hombre. Al parecer, habí