Mundo ficciónIniciar sesión—Por fin te dignas en venir. —le digo mientras sonrío. —Creí que te habias olvidado de mí.
—¿Qué te crees? — pregunta mi primo en cambio. —¿que tengo todo el tiempo para tus malditas disparatadas? ¡Este no es un juego!— me grita el.
—No llores. Pronto te abrazo. — digo sarcástico y él sonríe. Estoy bien.







