Mundo ficciónIniciar sesiónLuke se acercó con una sonrisa y besó mi rostro, luego preguntó: —¿Me das un beso?
— No. Vamos tarde—le recordé antes de bajar del auto.
Entré al aula y Luke no dudo en molestarme.
— ¿Se te pegaron las cobijas?
— ¿Y a usted, director?
— Tenía que atender a unos padres — Negué con la cabeza. — Clase, vamos de paseo.
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