Torbellino de emociones
Verónica
Después de despertar de mi desmayo, producto del estrés por lo que iba a hacer en aquel acantilado, permanecí un poco más en la cama, aún aturdida, y también preguntándome por el joven que había salvado mi vida. Recordé lo guapo que era y la mirada profunda que me había hecho temblar, así como el estremecimiento que sentí cuando me tocó suavemente la cintura. Suspiré de satisfacción mientras cerraba los ojos para recrearlo en mi mente. Lo primero que se me apare