Dolores compartidos
La mañana siguiente amaneció con una luminosidad inusual, el sol bañaba la mansión con un cálido resplandor, ideal para un día de campo. Sin embargo, dentro de la casa, el ambiente estaba cargado de tensión. Un mensaje urgente de la señorita Ingrid había llegado a Verónica y Charles, dejando a este último visiblemente perturbado.
En el comedor, Charles no podía ocultar su inquietud. Brandon, con un vaso de whisky en la mano, observaba divertido los nervios de su amigo, lo qu