Kyra se adentraba en el bosque como lo hacía cada tarde, confiando en que la frescura del aire nocturno y el aroma terroso de las hierbas la ayudarían a despejar su mente. Sin embargo, esa semana había sentido una extraña debilidad, un mareo persistente que la acompañaba cada vez que se inclinaba para recolectar las hojas y raíces que tanto necesitaba para sus pociones. Habitualmente, el acto de recolectar hierbas era un ritual que la conectaba con la naturaleza; cada planta cantaba su propia c