Aquel día la noticia fue mucho para él; sintió tanto dolor que creyó no soportarlo y solamente perdió el conocimiento.
Dimitri comenzó a despertar. Al principio, todo era borroso, pero poco a poco sus ojos comenzaron a enfocar. Lo primero que vio fue a Megan, su prometida, sosteniendo su mano. Una oleada de recuerdos lo invadió: la boda interrumpida, la propuesta de solucionarlo todo en dos horas, y Diana… su pequeña Diana.
—Megan... —su voz sonaba débil y ronca—. Diana... ¿Dónde está?
Megan in