Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 28
Desciendo por las escaleras con mis ojos en dirección a ellos, ignorando al resto de los invitados porque mi atención, mi maldita atención, está sobre ambos.
Dante se acomoda la manga de su traje blanco con la yema de sus dedos mientras me desviste con sus ojos llenos de ansiedad. A su lado, Amenadiel tiene las manos hundidas en los bolsillos de su pantalón que hace juego con su traje que imita la noche por su color tan penet







