Camila
Él negó y continuó su camino hasta la silla en donde estaba primeramente
—No, no hay nada que me haga cambiar de parecer. Ahora retírese.
Dí media vuelta y comencé a caminar a la salida.
—Camila, le quiero dar un consejo: no vale la pena que siga teniendo ese tipo de marcas en su cuerpo. Aléjese de esa persona.
Limpié una de mis lágrimas, ni siquiera merezco tener en mi vida una persona como Alan… pareciera que ni siquiera tener presente una persona como él es correcto en mi vida.
Es