19. Nadie tiene que saberlo [Parte 3]
Esta maldita mano.
Intento quitarme la ropa con mi mano sana, pero juzgué muy mal mi capacidad de ser autosuficiente, porque me cuesta trabajo funcionar con esta herida. Empujo mi pantalón de pana hacia abajo, primero a un lado, luego el otro, y consigo bajarlos un poco por mis caderas. Al final termino tropezando y chocando contra mi tocador, lo que envía al piso unas cuantas de mis cremas en un estrepitoso ruido.
Madre santa.
— ¿Qué pasa? — Nic entra cuando estoy recogiendo las cosas.
— Es