10. Un paso adelante, dos pasos atrás [Parte 2]
— Oh Dios mío, eso se ve tan bueno — es la primera vez que la chica me nota o, más bien, nota mi tartaleta.
Le sonrío —. ¿Quieres?
— Ni se te ocurra — Nic gruñe —, es mío.
— Dom — ella estira su nombre con ruego.
— Es mío, Dakota — él cierra el tema, sin dar el brazo a torcer.
Dios, es tan gruñón.
La mujer le lanza una mueca que Nic no ve, él ya está de vuelta metido en su computador.
— Soy Dakota — ella se presenta.
— Summer — le digo, levantándome un momento para apretar su mano.
— Tu