—No nos perdiste, Liam —le aclaro sin dejar de sostener su mano—, tal vez no era nuestro tiempo de estar juntos, como bien me dijo tu abuelo, ambos necesitábamos madurar y sanar, pero alejados para darnos cuenta de sí en verdad podemos funcionar como una pareja.
»Yo no sé lo que es sufrir por una infidelidad, por lo que no puedo comprender el dolor por el que pasaste, pero espero puedas perdonarme por no ser sincera contigo sobre mi pasado y que hayas sufrido al pensar que alguna vez te fui inf