Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlegamos a un lujosos barrio donde asumo que vive él, y en todo el camino no he dejado de regalarle mis besos y aprovechar el color de sus ojos para cancelar mis miedos a lo que está por venir.
Bajamos por una rampa hasta el garaje de su edificio y desde ahí subimos a lo que asumo es el penthouse, en un elevador de velocidad increíble. Todo el tiempo me acaricia las mejillas con sus nudillos, me b






