Mundo ficciónIniciar sesiónsaco un látigo, juraría que me iba a pegar, pero no paso solo enrollo el látigo en mi cuello y coño, pensé que me iba a ahorcar, mientras Walid, estaba riéndose a carcajadas de mi cara, el hombre se fue y dejo el látigo en mi cuello, Walid se acercó más y me dijo
—Linda, tienes algo que darme. Lo mire fijamente y casi lo mato con la mirada y dije:
—Tú también tien







