-Perdónenme, hubiera preferido que vinieran en otro momento. -les habló con ternura, no quería que se sintieran regañados.
Iba a ir por un vaso de leche cuando el timbre de la casa empezó a sonar. Era extraño ya que no esperaba a nadie, entonces se puso alerta por cualquier situación, se tocó la pistolera de su cintura y maldijo cuando recordó que se la había entregado a Black. Caminó directo a la sala donde tenía una de repuesto cuando escucho la voz de Marcus del otro lado de la puerta.
-Soy