Catherine sintió como Erick besó sus omóplatos mientras ella se encontraba boca abajo sobre la cama. La mañana parecía ser esplendorosa, aun así, no había querido levantarse quedándose en esa misma posición por un rato más, hasta que sintió como Larsson empezó a moverse a su lado.
No había podido dormir, a pesar de haber tenido un día ajetreado y complacer a su novio en la cama. Era extraño sentir que lo que hacía no estaba bien, la relación entre ella y su compañero había nacido espontáneamen