Capítulo XXII. Visitas que determinan tu futuro: Promesas entre hombres.
Kenai.
No me costó mucho esconder el móvil de mi madre para que no se diera cuanta que lo había usado, lo volví a dejar en su bolso. La verdad es que últimamente no era ella misma, siempre había sido una madre fuerte, parecía que nada la derribaba, era como el Capitán América, mi héroe favorito, ni siquiera cuando tuvo que separarse de nosotros un tiempo, por cuestiones de trabajo, la había visto así.
Yo, como le había prometido a mi Mummo, que era como quería que la llamara la abuela, signi