Capítulo XLVII. El último adiós a un rencor parte 1.
Hogan Morris.
Mientras entraba en el vestuario del personal del hospital, agradecí mi educación militar, ya que al parecer a nadie le pareció extraño, que un hombre de color con una gorra de beisbol, una chaqueta de aviador de cuero, unos vaqueros desgastados, y una mascarilla oscura, caminara libremente por el hospital, y que nadie se diera cuanta de loa sospechoso que parecía, ni siquiera la seguridad del edificio. Al parecer todos son muy incompetentes en su trabajo.
Forcé una de las taqui