Mía y Farh esperaban ansiosas que el médico les dijera el tiempo real de embarazo.
—Por lo que estoy viendo aquí, este pequeño tiene nueve semanas de gestación.
Mía pudo respirar después de escuchar aquello, de los males el menos, Carlo era un hombre equivocado sobre lo que había sucedido en el pasado, cambio Abdel era malvado, había hecho todo premeditadamente.
—¿No hay posibilidad alguna de error? Hace algunos meses me estuve sintiendo mal, mareos y náuseas, ya sabe, todo eso.
—Tengo muchos a