Ahmed estiró los brazos y sostuvo al pequeño niñ* para alzarlo, empezó a dar vueltas por la oficina, intentaba encontrar una buena manera de cambiar el pañal, en ese momento recordó a Cambell, había escuchado que tenía un hijo, entonces indudablemente sabía cambiar pañales.
Tomó el bolso que había dejado su madre con las cosas del niñ*, después de pedirle a los gemelos que lo esperaran en la oficina, salió de prisa, Mohamed y Fariyeh empezaron a reír en cuanto perdieron a su padre de vista.
—¿H