Ginevra Giovanni
Tenía ganas de vomitar. Mi estómago estaba revuelto y posible que los snack que había comido estuvieran en el pavimento de la pista en pocos minutos.
Habíamos aterrizado hacia a penas cinco minutos y todavía no me sentía preparada para enfrentarme a él, pero cuando Liam me indicó que me saliera, no tuve más remedio que ponerme de pie.
Arrastrando mis pasos me acerqué a la puerta y no me atreví a mirar hacia arriba mientras bajaba las escaleras una por una con Liam a mis espal