Un día arruinado por su bipolaridad.
Ellos seguían disfrutando de su día, Derek estaba conduciendo la moto cuatro ruedas, era un malvado de corazón, cada vez que pasaba por la misma curva el acelera y la chispea de barro, Alicia lo único que no tenía chispeada era la cara, ellos estaban disfrutando sanamente como dos jóvenes, él necesitaba madurar para tomar un alto cargo de la empresa de sus padres, pero el alma libre y desastrosa no lo dejaba abrir los ojos a un mundo cruel, Beatriz nunca dejaría que su hijo pasara por lo mismo