51. Capítulo: Realidad Provocada
—¿Dónde está Aleksander? —cuestiono.
—Está… ¿Tienes hambre? —cambia de plano el tema.
Ha evadido mi pregunta. ¿Por qué rayos lo ha hecho? No puedo comprender, me aterra que esté pasando lo que imagino. Ojalá no sea que esté en medio de aquella balacera, peor aún que sea él quién la inició.
—No puede ser —empiezo a llorar, no puedo evitarlo. Es uno de los malos, pero también es mi esposo y debo estar de su lado.
—Luna, tranquilízate, te lo suplico —susurra como si eso va a lograr que llegue a