46. Capítulo: Impertinente
*Actualidad, Secuestro*
Los rayos del sol se cuelan por la ventana de la habitación. Abro los ojos, intento acostumbrarme a la violenta claridad, un par de veces más parpadeo hasta superar la molestia de la luz sobre mi globo ocular.
La estancia cada vez es peor. Todo aquí es terrible y maloliente, muero por salir de aquí. No me acostumbro, pero no puedo hacer nada, no todavía.
A quien engaño, esto no lo puedo solucionar sola, debe interceder Alek, mi esposo es el único que tiene en sus manos