Mundo ficciónIniciar sesiónUna fresca mañana otoñal, Priscila Winchester decidió salir de su invernadero, lugar para el cual, al parecer, había nacido. Desde que la mansión quedó vacía, la sexagenaria dispuso que lo único que merecía cuidado en esa casa, eran las plantas, pues no recibiría traición jamás de ellas. (Aunque quizá muchos no estarían de acuerdo con ella, siendo la primera traidora, solo por mante







