Capítulo: Bajo la Luz de la Luna
La casa estaba en calma. La cena con Carolina e Ismael había sido un bálsamo después de tantos momentos de angustia. Por primera vez en mucho tiempo, Alberto y Georgina sentían que podían respirar en paz. Las niñas dormían plácidamente en sus habitaciones, abrazadas a sus peluches favoritos.
El silencio nocturno se filtraba por la ventana entreabierta, mezclándose con la tenue luz de la luna que bañaba la habitación de una tonalidad plateada.
Georgina estaba