18. Una visita inesperada
Carol
Le he prestado algo de ropa para que se la ponga, al salir de casa me pide conducir el auto, pero me niego rotundamente, es mi nuevo bebé, no se lo daré a cualquier persona, no importa que se trate de Ximena.
—Pero lo haré bien, sabes que conduzco bien —se queja.
—Acelerarás de más y no quiero morir el día de hoy, aún hay muchas cosas que quiero hacer, Xime.
Se sube de brazos cruzados del lado del copiloto y pongo en marcha el auto, me va indicando por dónde queda la casa de sus abuelos y