10. El líder de la mafia no perdona
Nick
Por fortuna una persona me vio en el piso y llamó la ambulancia, lo que ocurrió después sigue siendo borroso en mi mente, el punto es que para cuando volví a abrir los ojos, Carol se encontraba frente a mí y lucía preocupada.
Después de un par de estudios y de asegurarse de que no tuviera nada, me dieron el alta, Carol lucía más relajada cuando volviendo a vestir tan formal como siempre, salí del hospital.
—No tienes idea de lo mucho que me preocupé por ti, ¿quieres decirme qué rayos te pa