FOBIA.
Narra Karim.
Charlotte todavía seguía ignorándome, han pasado varias horas desde que discutimos y no ha querido comer, por más que mis empleados le han subido distintos platos, no le pone la más mínima atención y me frustra porque sé que tiene hambre, escucho sus tripas gruñir como todo lobo no lo haría.
Me preocupa, esta mujer tonta me mantiene angustiado, si al menos me entendiera o me escuchará sin juzgar cada cosa que digo o que he hech