ROSARIO GARCÍA
Ha pasado un mes desde que fuimos a hacer los trámites pertinentes para que Daniel reconociera a Christian como su hijo y eso no es algo que me haga sentir bien.
Cada día que ha trascurrido desde mí divorcio se ha convertido en un desafío personal para salir adelante por mis propios medios y cuidar de mi hijo económicamente para que nada le hiciera falta.
Creí que podría vivir con la incertidumbre de quién era el padre de mí hijo por más de que no pudiera comprender como