CAPITULO 9: SEDUCCION.
Su mirada era algo que me encantaba y más cuando la lujuria se apoderaba de esos ojos hermosos. Sentí el sabor de sus labios y el cómo me empujaba sutilmente hacia atrás. Entre cada beso, preguntaba si aún seguía molesta y quería decirle que en cierta forma aún lo estaba, pero sus besos hacían que flaqueara.
—No sigas molesta.
Soltó cuando se alejó un poco de mis labios.
—No puedo evitarlo.
Claramente, mentí, porque en ese momento todo ese sentimiento se había esfumado al ver cómo en verdad le a