Mundo ficciónIniciar sesión—Me hubiese gustado que mi abuela estuviese conmigo en mi boda —dijo Tess con melancolía, desnuda en la cama con su marido, agotados no sólo por las actividades que acababan de tener, sino por todos los días pasados. Habían organizado una boda en menos de nada, y ya a ninguno les quedaban energías.
Georgina les había propuesto ir temprano por los niños, y darles a los recién casados un poco de privacidad,







