Capítulo 71.
En la oficina de Luisa mientras ella se tomaba una taza de café de la más exquisita cosecha, Victoria entra como un vendaval descontrolado llena de furia.
— Tú…— dice llena de rabia al mismo tiempo que detrás de ella llega la asistente de Luisa toda temerosa, pequeña y temblorosa.
— Lo siento señora, lo siento, lo siento, le dije que se detuviera pero no me hizo caso, le dije que debo avisar de su presencia antes pero…
— No te preocupes— dijo Luisa interrumpiéndola de manera tranquila al mism