Capítulo 64.
Gritos llenos de horror fue lo que despertó a Luciana, ¿Que estaba sucediendo? Aunque al momento de querer levantarse algo detuvo su cabeza.
— No te muevas — Susurró Mauricio. — Señora Lourdes, déjenos solos por favor.
— ¡Lo siento! ¡Lo lamento!—Gritó la mujer antes de darse media vuelta a brinquitos y salir corriendo de la oficina y cerrar la puerta detrás de ella.
Y en ese momento se dio cuenta, Luciana estaba recostada bocabajo, con la cabeza en las piernas desnudas de Mauricio.
Una cubeta d