Capítulo 61.
“Por favor Dios” Pensaba Luciana al mismo tiempo que llegaba a la villa y se bajaba de manera cuidadosa “Dame fuerza para enfrentar todo lo que se me viene encima”
Al entrar en el recibidor, estaba Mauricio esperándola con un ramo de alcatraces, hermoso, grande y lleno de un olor que a ella siempre la había tranquilizado.
— Bienvenida cariño —dijo él— estaba muy nervioso, porque algo te hubiera sucedido, gracias al cielo que estás bien.
Luciana sonrió aunque no deseaba hacerlo y Mauricio extendi