Capítulo 25.
Luciana y Erick mantenían una distancia prudente frente a todos los trabajadores en el edificio.
Esta torre, era una de las más emblemáticas de la ciudad y la oficina de Erick Contreras se encontraba en el último piso dando fe al poder mismo que él representaba.
En cuanto se abrieron las puertas del elevador, Luciana sintió que podía respirar por primera vez en un largo tiempo de manera profunda y tranquila.
Tenerlo cerca eliminaba el oxígeno que la rodeaba.
Los recibió un amplio pasillo en el