Capítulo 173.
Erick y Luciana entran en una pequeña habitación y se sientan para tener unos pequeños teléfonos en el oído.
Del otro lado se encuentra una pared grande y gris con una sola puerta de seguridad.
Ambos se sienten nerviosos y desesperados, necesitan la segunda dosis, necesitan esa cápsula para salvar la vida de su hijo y siguen fracasando en ello.
—Tranquila —dice Erick en modo de susurro tomándole la mano con fuerza— pelirroja nuestro hijo estará bien.
Ella asiente lento no muy segura pero desea