Capítulo 162.
En un pequeño hangar, donde no queda registro escrito de nada y todos son tratos de palabra, se encuentra un rubio absolutamente atractivo, quién atrae la mirada de todos a su alrededor.
Excepto de una pequeña chica a la que no le interesa compartir ni el mismo espacio.
—Escúchame bien— declara Duncan acercándose a de forma irritada, como si detestara hacer este tipo de cosas.
Emma quien ya había perdido todo gramo de atracción por él, se estremeció al notar su cercanía, le desagradaba su olor,