Capítulo 104.
Luciana seguía cegada por el dolor y la rabia.
— ¿Quién? ¿A quién te refieres?— No podía razonar muchas cosas, su mente se sentía sobrepasada, necesitaba que ella confirmara todo.
— Quien va a ser Luciana, Erick ¿no lo sabías?— Hizo una cara de fastidio al tener que explicar todo, dedicar tiempo a Luciana no era algo de su agrado— Claro que no, todo este tiempo has sido poco menos que una prisionera.
— Tu lo sabias y no hiciste nada por defenderme, mamá soy tu hija.— Luciana no podía evitarlo