Por Valeria
Llegamos a la casa de su padre, parecía una mansión de esas que aparecen en las películas.
Nunca había visto, por dentro, una mansión así, el hall de entrada era más grande que mi departamento y ni que hablar del lujo que era esa casa, mansión, castillo, palacio, no supe ni como describirla.
Traté de no mirar nada.
Me imaginé a Emi entrando allí, con lo espamentosa que era, hubiese sido divertido observar su comportamiento.
Almorzamos charlando sobre temas poco profundos, me hiciero