Capítulo 48.
Los dos se quedaron mirándose a los ojos, el nerviosismo se encontraba latente en sus corazones, había llegado el momento de abrir su alma y dejar salir lo que llevaba tanto tiempo guardado. Era cierto que ella no lo recordaba, pero no podía permanecer viviendo en la constante incertidumbre, era tiempo de dejar atrás los miedos y atreverse a enfrentar el reto que podría devolverles la felicidad.
–Cat, desde hace tiempo quería hablar contigo y contarte lo que me está pasando, no es