Dicho esto, Ana colgó directamente, sin darle oportunidad de reaccionar.
Su corazón aún latía aceleradamente. Se bebió un vaso de agua de un trago, lo que finalmente alivió su sensación de inquietud.
Un "ding" sonó y Gabriel le envió un mensaje.
[Gabriel: Descansa pronto, buenas noches.]
No era la primera vez que le deseaba buenas noches.
Al parecer, desde hacía varios meses, Gabriel le enviaba sin falta esas dos palabras cada noche.
Al principio, Ana optaba por ignorarlo.
Pero después, comenzó