EMPRESA DE ADRIÁN.
—Adrián, tengo buenas noticias.
—Dime.
—Ya conseguí el número de teléfono de tu escritora.
—¿Cómo hiciste para conseguirlo?
—Bueno que te crees, para que mis padres me regalaron esta cara.
—También me informaron otras cosas.
—Habla.
—No sé cómo vas hacer para verla, ella sale muy poco, sólo tiene una amiga, el esposo parece que es muy celoso, no la deja salir sola y esto que te voy a decir no te va a gustar.
—Dime lo que sea.
—,Hay rumores, escúchame bien, sólo son r