POV : CIRO.
Eran cerca de las cuatro de la tarde del sábado. Isabella los chicos y yo hemos estado dando vueltas en un supermercado comprando suministros para nuestro hogar, lo que es completamente absurdo, pues tengo un personal que se encarga de eso.
Llevaba noches sin dormir ansioso por tocar la puerta de la habitación de enfrente y también luchaba por procesar los destellos del lado más tierno de Isabella Miller, desde la forma en que preparaba mi desayuno favorito cada mañana, hasta cómo