Epílogo.
Devan
—Vida mía, te amo cómo no tienes idea —se acurrucó en mis brazos y no fui capaz de evitar que una gran sonrisa apareciera en mi rostro.
—Devan, sabes que siempre me he preguntado por qué me llamas vida mía...
—Es porque eres mi vida entera. Eres mi vida, Winter Howland y si algún día llegas a irte de mi lado, juro que sentiré que todo se ha acabado. Te llevarás mi alma si me dejas.
—No pienso dejarte nunca, dulzura. No pienso irme de Saturno nunca.
Winter Howland aseguró que no planeab