Capítulo 33. ¡Sorpresa!
Luka
«¡Por dios!, Marco, date prisa» ruego internamente al ver que pasan los minutos y aún no recibo noticias de su parte; la presencia de Roxanne comienza a asfixiarme y me estoy quedando sin conversación que la haga retrasar sus planes de conquista.
La angustia quiere apoderarse de mí al pensar en que Alina sigue en manos de mis enemigos y, de solo imaginar que pueda pasarle algo a ella o a nuestro hijo, mis manos forman puños y la ansiedad me alienta a golpear algo hasta romperlo.
—Amor, ¿qu