Capítulo 56. No tengo pruebas
La conversación entre Carlota y Ricardo se interrumpió con el regreso de Kate al comedor, sin embargo, Ricardo no dejó de pensar en la posibilidad de que Jack se robara la herencia de su esposa. Aunque el dinero no era lo importante, era un delito lo que había cometido en contra de Kate, no solo eso, sino que había tenido las pelotas de tratarla como si fuese una arrimada, cobrándole por ocuparse de ella y de la abuela, haciéndole chantaje y sometiéndola a su voluntad.
—Has estado muy distraído