CARISSA BRITOS
Salgo de la ducha y seco mi cuerpo recordando como el muchacho desconocido lo miró anoche con tanto anhelo. En el momento en el que su boca hizo contacto con mis senos una ráfaga de excitación me hizo volver a comenzar. Fue una noche tan ardiente que siempre vivirá en mi memoria.
Pensamientos pecaminosos me asaltan y comienzo a fantasear con estar juntos una segunda noche que seguramente sería aún más sencilla entre los dos. Creo que podría hacerlo alcanzar el placer sin sent